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Avenida de los Volcanes junio 19, 2008

Posted by alarblog in Ecuador, Volcanes.
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“Si entro por esta puerta veré un rostro ya desaparecido, en un clima de pájaros. Avanzará a mi encuentrohablándome con sílabas de niebla, en un país de tierra transparente donde medita sin moverse el tiempoy ocupan su lugar los seres y las cosasen un orden eterno”

JORGE CARRERA ANDRADE (1903-1978)

Las cordilleras de los Andes, que corren paralelas y cruzan Ecuador de norte a sur, crean la más variada topografía: volcanes y montañas nevadas, verdes valles con imponentes ciudades coloniales como Quito y Cuenca, aldeas indígenas, cultivos multicolores, haciendas, lagos y ríos de aguas cristalinas.

Comenzando en Quito y hacia el sur, revivo el viaje hecho por Humboldt al cual llamó “Avenida de los Volcanes” con paisajes sinceramente insuperables, sus fantásticas cumbres y lo blanco de sus perpetuas nieves sorprende a todos los viajeros. Nada puede fascinar más a los ojos de un hombre de ciudad que el horizonte ecuatoriano.

Volcanes y más volcanes, uno a uno desfilando en mi vista, la carretera me los trae a todos: el Antisana, el humeante Tungurahua, el Chimborazo (volcán más alto de Ecuador con 6130 msnm, además de ser la elevación mas importante del país), el Cotopaxi (5697 msnm, con una vista imponente que domina y adorna al Parque Nacional de mismo nombre) y así sigo contando y viendo como se repiten uno por uno, todo en un contexto de pintorescos pueblitos, mercados coloridos y culturas étnicas con rico y variado despliegue de vestimentas y artesanías.

Otro recorrido imperdible entre Riobamba y Alausí es descender en tren por el emocionante zigzag de la Nariz del Diablo, tremenda obra de ingeniería donde la ruta está trazada literalmente entre las montañas, para luego seguir camino a Cuenca y visitar las Ruinas Incas de Ingapirca, fortaleza que sin duda es el vestigio arqueológico más importante dejado por los Incas en el Ecuador. Además tiene un interesante museo de sitio donde se puede observar desde cerámicas de variadas fases de estos dos pueblos hasta momias y una buena colección de utensilios de todo tipo.

Realmente es una experiencia a fondo con sabor andino, de estadías en maravillosas haciendas como huéspedes de sus propietarios, viviendo los sonidos mágicos de Ecuador.