jump to navigation

México: Cosecha de miel en XEL-HA agosto 27, 2009

Posted by alarblog in México, Miel, XEL-HA.
trackback

Asistir a la ceremonia de la cosecha de la miel de la abeja maya es una experiencia inolvidable por el misticismo implícito, por la carga emocional de una tradición que se defiende para seguir viva, por el misterio que conlleva el día elegido y porque la selva nos permitió adentrarnos en sus secretos. Ante ese panorama, me atrevería a decir que hasta al más escéptico se le mueve algo en su interior.

La ceremonia fluyó con su propio ritmo y cronología. Tiene un sentido particular y un objetivo específico: que no se extingan las abejas de la especie melipona (Xunaan Cab), y que no se muera esta costumbre prehispánica, en la que se preparan ofrendas para que los dioses protejan y favorezcan una abundante cosecha de la miel.
Junio y diciembre son los meses que enmarcan este ritual que se realiza cuando hay luna llena, días antes o días después.

El rito tiene tres fases: en la primera, el sacerdote se prepara, ayuna y reza en su comunidad; en la segunda se disponen las ofrendas (13 hostias, 13 jícaras, 13 velas… por ser los niveles del supramundo maya); finalmente, la tercera es la ceremonia que presenciamos.
Antes de iniciar, hicimos una meditación colectiva, teniendo como fondo los cantos de aves que habitan la región y el poder evocador del copal que purifica el lugar y aleja los espíritus malignos. Al llegar, el sacerdote maya bendijo a los presentes, mientras en otra sección se elaboraban guisos, entre los que destacaba un platillo a base de carne de pollo, chile habanero, masa, manteca de cerdo, especias, achiote, jitomate y cebolla, algo parecido al mucbipollo, plato típico de la región. Sobre los altares reposaban bebidas en jícaras y hostias, que son panes en los que se intercalan capas de masa y de pepita. Mientras el sacerdote seguía bendiciendo a las personas, las ofrendas y el meliponario, al fondo se abrieron los troncos para extraer la miel que empezó a fluir poco a poco, como el tiempo que se vuelve pausado místico y se prendieron las velas en los altares.

Los mayas tenían un dios de la abeja y de la miel llamado Ah Muzencab, a quien se le menciona en el Popul Vuh, en algunos libros del Chilam Balam y en códices como el Dresde; la divinidad está representada en Tulum y en Cobá como dios descendente en la pirámide, que cuida y guarda la miel. Oraciones en español y en maya, así como la invocación a dioses de ambas culturas son emitidas por el sacerdote, mientras con agua bendita y hojas de sipché bendice el recinto del insecto sagrado, objeto de veneración.
El sacerdote nos tradujo después sus oraciones a los dioses, en las que les pide que venga la lluvia, que cuide a las abejas, que tengan comida y que no se mueran.
A lo largo de la ceremonia, los músicos con violín, tarola y bombo interpretaron la llamada Maya Pax, considerada “la música de dios”, que empieza en un tono de alabanza hasta llegar finalmente al festivo, incluyendo ritmos de jarabes, fandangos y sones. “Los violines también rezan”, nos dijo uno de los músicos.
Al final se limpiaron los hobones y se cerraron con una pieza de madera circular y con hojas de chaká que rellenan los bordes. Luego se sellaron con tierra roja para que no penetren plagas que puedan afectar los panales. Después de esto, se nos convidó a probar los guisos, las hostias y a beber el sacab (maíz con miel) y el baalché (madera de un árbol del mismo nombre, fermentada con miel).

Anuncios

Comentarios»

No comments yet — be the first.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: